
En una empresa, la información suele vivir por separado: el ERP por un lado, el CRM por otro, la facturación en otra plataforma, el banco en su portal, y el equipo operando con Excel cuando algo no conecta. Ese escenario frena ventas, aumenta reprocesos y hace que decisiones críticas se tomen con datos incompletos.
La interoperabilidad es la capacidad de conectar sistemas, datos y procesos para que se entiendan entre sí y trabajen de forma coordinada, sin fricciones innecesarias. No se trata solo de integrar herramientas, sino de lograr que la información viaje con significado, seguridad y reglas claras, para que la operación sea más eficiente y el negocio pueda escalar.
¿Qué es la interoperabilidad?
La interoperabilidad es la capacidad de dos o más sistemas, aplicaciones u organizaciones para intercambiar información y usarla de manera útil, con mínima intervención humana y sin perder consistencia. Dicho de otra forma: no basta con que un sistema envíe datos; el otro debe poder interpretarlos, validarlos y actuar con base en ellos.
Esta idea se recoge en definiciones ampliamente usadas en tecnología. Por ejemplo, ISO la describe como la capacidad de sistemas o aplicaciones para intercambiar información y usar la información intercambiada. En Colombia, el MinTIC también la explica como la habilidad de transferir y utilizar información de manera uniforme y eficiente entre organizaciones y sistemas de información.
En el contexto empresarial, hablar de interoperabilidad implica tres cosas:
- Conexión técnica (que los sistemas se comuniquen).
- Lenguaje común (que los datos signifiquen lo mismo en ambos lados).
- Gobernanza (reglas, seguridad, responsables y control de cambios).
¿Para qué sirve la interoperabilidad?
La interoperabilidad sirve para reducir fricción entre áreas, plataformas y aliados externos, y convertir los datos en acciones. En la práctica, habilita casos como:
- Automatizar procesos end-to-end: desde la captura de una solicitud hasta su aprobación, facturación y seguimiento.
- Unificar la visión del cliente: ventas, cartera, soporte y riesgo trabajando con información coherente.
- Tomar decisiones más rápidas: reportes en tiempo real, menos consolidación manual, menos “versiones” de la verdad.
- Conectar el ecosistema: bancos, pasarelas, marketplaces, proveedores logísticos, firmas electrónicas, validadores de identidad.
- Escalar sin duplicar operación: cuando crece el volumen, el proceso no se vuelve inmanejable.
En empresas, la interoperabilidad suele ser el paso clave para pasar de herramientas sueltas a una operación integrada, donde cada sistema aporta lo suyo sin exigir trabajo manual para “pegar” la información.

Tipos de interoperabilidad
La interoperabilidad no es una sola cosa. Normalmente se trabaja por capas:
Interoperabilidad técnica
Es la base: conectividad, redes, protocolos, APIs, autenticación, disponibilidad. Responde a “¿se pueden conectar?”.
Interoperabilidad sintáctica
Se refiere al formato de los datos: JSON, XML, CSV, estructuras de campos, esquemas. Responde a “¿se pueden leer?”.
Interoperabilidad semántica
Es la más subestimada y una de las más importantes: que “cliente”, “saldo”, “estado”, “fecha de pago” signifiquen lo mismo en todos los sistemas. Responde a “¿se entienden igual?”.
Interoperabilidad organizacional (o de procesos)
Alinea flujos, roles, acuerdos de servicio (SLA), responsables, y manejo de excepciones entre áreas o entre empresas. Responde a “¿podemos operar coordinados?”.
Interoperabilidad legal y de cumplimiento
Define qué se puede compartir, con qué base legal, consentimiento, retención de datos, auditoría y trazabilidad. Es crítica en sectores regulados, especialmente el financiero.
En la vida real, muchas iniciativas fallan porque se enfocan solo en lo técnico y dejan por fuera lo semántico, lo organizacional o el cumplimiento.

¿Cómo funciona la interoperabilidad?
La interoperabilidad se implementa combinando arquitectura, estándares, seguridad y gobierno de datos. Estos son los componentes más comunes:
1) Conectores y APIs
Las APIs permiten que sistemas se hablen de forma controlada: consultar, crear, actualizar o validar información. Es el mecanismo más común cuando hay productos modernos, nube o microservicios.
2) Middleware e integración
Cuando hay plataformas legadas o múltiples herramientas, suele usarse:
- ESB (Enterprise Service Bus)
- iPaaS (Integration Platform as a Service)
- ETL/ELT (extracción y transformación de datos)
- mensajería/eventos (colas, streaming) para integraciones en tiempo real
3) Modelos de datos y estándares
Para que la interoperabilidad sea sostenible, se definen:
- catálogos de datos (qué significa cada campo)
- identificadores únicos (cliente, empresa, producto)
- estándares sectoriales (por ejemplo, mensajería de pagos en el mundo financiero)
4) Seguridad, control y auditoría
Interoperabilidad sin seguridad es riesgo. Por eso se implementan controles como:
- autenticación y autorización (por ejemplo, tokens)
- cifrado de datos
- trazabilidad de accesos
- controles anti-fraude
- políticas de consentimiento (cuando aplica)
5) Gobierno operativo
La interoperabilidad funciona bien cuando hay reglas claras:
- quién es dueño de cada dato
- cómo se aprueban cambios
- cómo se manejan caídas y contingencias
- qué métricas se monitorean (tiempos, errores, reintentos)
En resumen: la interoperabilidad no es un conector, sino un sistema de acuerdos técnicos y de negocio que hace que todo fluya.
Beneficios de la interoperabilidad
Los beneficios de la interoperabilidad suelen sentirse rápido, pero su verdadero impacto aparece cuando el negocio escala:
- Menos reproceso y errores: al reducir digitación y traspaso manual.
- Tiempos de respuesta más cortos: aprobaciones, validaciones, pagos, actualizaciones.
- Mejor calidad de datos: menos duplicados, menos inconsistencias entre áreas.
- Eficiencia operativa: procesos más lineales, menos pasos “invisibles”.
- Mejor experiencia del cliente: menos fricción, menos solicitudes repetidas, más agilidad.
- Innovación más rápida: lanzar productos y alianzas sin reconstruir todo.
- Control y trazabilidad: más claridad de qué pasó, cuándo y por qué.
Si tu objetivo es eficiencia y reducción de cuellos de botella, vale la pena complementar con este enfoque: optimización de procesos y eficiencia.
Interoperabilidad en el sector financiero
En el sector financiero, la interoperabilidad es el corazón de tres grandes frentes:
Pagos y transferencias
Permite que personas y empresas muevan dinero entre entidades distintas, billeteras, fintech y comercios, sin fricción. Esto incluye transferencias inmediatas, pagos con QR, pagos P2P y P2M (persona a comercio), y conciliación automatizada.
Datos y servicios financieros (Open Finance)
La interoperabilidad también habilita ecosistemas donde, con autorización, los datos pueden fluir para crear mejores productos: evaluación de riesgo, agregación financiera, recomendaciones personalizadas, nuevos modelos de crédito y más. Si quieres profundizar en este concepto, revisa: Descubre el poder del Open Finance y revoluciona la economía personal hoy.
Infraestructura y confianza
En finanzas, interoperabilidad significa estándares, seguridad fuerte, trazabilidad y cumplimiento. Sin eso, se multiplican riesgos de fraude, fuga de datos y errores transaccionales.
Para entender por qué esta capa es tan relevante para empresas (más allá de “los bancos”), es útil mirar el rol de la infraestructura financiera en el crecimiento: Sistemas financieros: funciones y beneficios para empresas. Y si te interesa el impacto más amplio de estos cambios en la vida cotidiana y la inclusión, también puedes ver: Impacto social de la tecnología financiera: cómo está transformando nuestras vidas.
Interoperabilidad en Colombia
En Colombia, la interoperabilidad ha tomado fuerza especialmente en pagos digitales y en iniciativas que apuntan a conectar entidades y canales.
Un hito clave es Bre-B, descrito por el Banco de la República como el nuevo sistema de pagos inmediatos interoperado que permite hacer pagos y transferencias al instante, sin importar la entidad donde se tenga la cuenta o depósito electrónico. En análisis del sector, se destaca que el sistema opera 24/7 y busca habilitar transferencias en segundos entre bancos, cooperativas, billeteras digitales y fintech, fortaleciendo una capa de interoperabilidad nacional.
Antes y durante esa evolución, servicios como Transfiya (de ACH Colombia) han impulsado el uso de transferencias entre entidades. ACH ha comunicado avances y métricas de adopción del servicio, mostrando cómo la interoperabilidad se vuelve cada vez más cotidiana para millones de usuarios y múltiples entidades participantes.
Para las empresas, esto impacta directamente en:
- recaudo (más opciones, menos fricción)
- pagos a proveedores (más rapidez y trazabilidad)
- conciliación (mejor automatización)
- experiencia de compra (menos abandono por medios de pago limitados)
Y, de cara al futuro, la interoperabilidad en Colombia seguirá creciendo a medida que se consoliden estándares, llaves/identificadores, seguridad y más conexiones entre actores.
Ejemplos de interoperabilidad en empresas
Aterrizando la interoperabilidad al día a día empresarial, estos son ejemplos comunes (y muy aplicables en Colombia):
1) Retail y e-commerce: pedido, inventario y logística conectados
- El e-commerce envía el pedido al ERP.
- El ERP descuenta inventario y dispara la orden de despacho.
- El operador logístico actualiza estados (recogido, en ruta, entregado).
- El CRM registra historial y el soporte ve todo sin pedir “pantallazos”.
2) Finanzas corporativas: pagos y conciliación automática
- El sistema contable genera pagos.
- Se envían al banco o plataforma de pagos.
- Se reciben confirmaciones y extractos estructurados.
- La conciliación se hace con reglas, y solo las excepciones van a revisión.
3) B2B y cadena de suministro: EDI y facturación electrónica integrada
- Orden de compra, remisión, factura y acuse viajan entre empresas.
- Se reducen errores de referencia y se acelera el ciclo de caja.
4) Onboarding de clientes y proveedores
- Formulario digital captura datos.
- Se validan documentos e identidad con servicios especializados.
- Se crea automáticamente el registro en CRM/ERP.
- Se asigna un nivel de riesgo y controles según políticas internas.
5) Analítica y dirección: una sola versión de indicadores
- Los datos operativos se consolidan en un repositorio (BI).
- Ventas, cartera, operaciones y servicio miran los mismos indicadores.
- Las decisiones dejan de depender de archivos manuales y cortes atrasados.