
eKYC en acción: ¿Cómo optimizar la vinculación de clientes en tu organización?
En cualquier empresa, la fase de vinculación de clientes es uno de los momentos más críticos del ciclo comercial. Es el primer contacto formal entre el cliente y la organización, y suele definir el tono de la relación a largo plazo. Si este proceso es lento, confuso o inseguro, el cliente puede perder interés o confianza. Por eso, contar con una solución como eKYC (electronic Know Your Customer) puede marcar la diferencia.
El eKYC permite digitalizar y automatizar la verificación de identidad, lo que reduce los tiempos de incorporación, mejora la experiencia del cliente y garantiza el cumplimiento de normativas. Implementarlo correctamente no solo optimiza el onboarding, sino que también mejora la eficiencia operativa y protege a la empresa de riesgos innecesarios.
Un cambio en la forma en la que vinculan clientes
Tradicionalmente, la incorporación de un nuevo cliente requería formularios extensos, documentos físicos, verificaciones manuales y tiempos de espera prolongados. Esto no solo generaba fricción, sino que también exponía a las empresas a errores, suplantaciones y procesos ineficientes.
Con eKYC, este paradigma cambia completamente. Gracias al uso de tecnología de reconocimiento biométrico, validación de documentos y análisis de señales de riesgo, hoy es posible verificar identidades de forma remota, en minutos y con altos estándares de seguridad.
Beneficios clave del eKYC en la etapa de onboarding
- Rapidez y eficiencia: Los procesos que antes requerían varios días, hoy se resuelven en cuestión de minutos.
- Experiencia del cliente mejorada: Un flujo ágil y sin fricciones aumenta las probabilidades de retención.
- Reducción del fraude: La detección de patrones sospechosos disminuye el riesgo de suplantación o falsificación.
- Cumplimiento normativo: Se garantiza la recolección adecuada de datos según las regulaciones vigentes.
- Escalabilidad: La automatización permite atender un mayor volumen de solicitudes sin ampliar la estructura operativa.
Mejores prácticas para una implementación efectiva
Para que eKYC sea verdaderamente efectivo en la vinculación de clientes, es necesario diseñar flujos centrados en el usuario. Algunas recomendaciones incluyen:
- Realizar pruebas en entornos reales: Utilizar documentos válidos y escenarios diversos para validar la robustez del sistema.
- Optimizar para móvil: Muchos usuarios iniciarán el proceso desde sus teléfonos. El diseño debe ser responsivo.
- Simplificar pasos innecesarios: Un proceso de verificación extenso puede hacer que el usuario abandone. Diseña flujos ágiles, elimina fricciones y evita pedir información que no sea esencial. Mientras más directo sea el camino, mayor será la conversión.
- Adaptar el lenguaje: Instrucciones claras, sin tecnicismos, y en el idioma del usuario.
Estas prácticas garantizan que el cliente complete el proceso sin frustraciones y que los datos recolectados sean confiables.
Casos de éxito en diferentes industrias
Empresas de sectores como financiero, salud, telecomunicaciones y retail ya están utilizando eKYC para mejorar sus procesos de incorporación. Algunos beneficios observados han sido:
- Sector financiero: Reducción del tiempo de vinculación en un 80 % y aumento de la aprobación de solicitudes válidas.
- Telecomunicaciones: Mayor precisión en la verificación de identidad y disminución de líneas fantasma.
- Salud: Validación rápida de asegurados, mejorando el acceso a servicios en línea.
- Retail: Agilización del registro de clientes, reducción de fraudes en programas de fidelización y mayor confianza en las transacciones digitales.
Estos resultados demuestran que el impacto del eKYC va más allá de la eficiencia: transforma la forma en que las organizaciones se relacionan con sus clientes desde el primer contacto.
Integración con otros sistemas empresariales
Para aprovechar al máximo el eKYC, su implementación debe estar alineada con los sistemas centrales de la organización, como CRMs, plataformas de onboarding, ERPs o soluciones de atención al cliente.
Una integración fluida mejora procesos y gestión de datos validados
- Automatizar el traspaso de datos validados.
- Reducir redundancias y errores manuales.
- Activar flujos posteriores de forma automática (envío de contratos, asignación de asesores, etc.).
- Monitorear en tiempo real el rendimiento del proceso.
Medición de resultados y mejora continua
Como todo proceso digital, el eKYC debe ser monitoreado y optimizado constantemente. Algunas métricas clave a tener en cuenta son:
- Tasa de finalización del proceso.
- Tiempo promedio de verificación.
- Porcentaje de documentos rechazados.
- Nivel de intervención manual requerida.
- Incidentes o alertas detectadas.
Con esta información, los equipos pueden ajustar el flujo, capacitar mejor a los usuarios o incluso redefinir criterios de validación según el comportamiento observado.

Emprender es una de las decisiones más valientes que una mujer puede tomar. Ya sea que estés construyendo una empresa o apenas sientas esa idea que insiste en quedarse, convertir un sueño en un negocio requiere determinación, aprendizaje constante y una buena dosis de confianza en ti misma. Hoy, miles de mujeres en Colombia están demostrando que es posible empezar desde cero, transformar un talento en una propuesta de valor y crear empresas estables aun cuando los recursos no sobran. Este artículo está escrito para las que ya emprendieron y para las que están pensando dar el paso, porque las oportunidades existen, los caminos son cada vez más accesibles y el ecosistema financiero se está abriendo para recibir más proyectos liderados por mujeres. Mujeres emprendedoras en Colombia En todo el país, mujeres de distintas edades y contextos están impulsando negocios que nacen de necesidades reales: las que buscan independencia económica, las que quieren tener más tiempo para su familia, las que descubrieron un talento por casualidad, las que sueñan con una empresa grande, y también las que solo quieren comenzar desde pequeño y ver hasta dónde llega. Una mujer emprendedora no sigue un único camino: crea el suyo. Algunas arrancan desde casa con sus primeros clientes; otras inician formalmente desde el primer día. Lo importante es que cada paso construye experiencia, seguridad y visión empresarial. Y si aún no has empezado, recuerda esto: emprender no exige tener todo listo; exige querer aprender en el proceso. Casos inspiradores de mujeres emprendedoras Las historias que más inspiran no son las perfectas, sino las reales. Las que muestran tropiezos, avances y transformaciones. 1. La mujer que convirtió un hobby en una empresa Empezó vendiendo a conocidos, pero con constancia convirtió sus productos en una marca profesional. 2. La emprendedora rural que logró abrir mercado Con esfuerzo y disciplina, tecnificó su proceso, mejoró la calidad y hoy vende a clientes fuera de su municipio. 3. La que se digitalizó sin ser experta Abrió redes sociales, aprendió de marketing básico y hoy su negocio depende más de clientes en línea que de ventas presenciales. 4. La que empezó con miedo, pero no se detuvo No tenía plan de negocios, ni capital, ni experiencia. Tenía ganas. Y eso fue suficiente para empezar a construir algo propio. Estas historias tienen algo en común: ninguna mujer empezó sabiendo todo; todas aprendieron sobre la marcha. El acceso al financiamiento para mujeres emprendedoras Uno de los retos más grandes es acceder al dinero necesario para iniciar, sostener o crecer un negocio. Muchas mujeres sienten que no califican para un crédito, que los procesos son complejos o que necesitan tenerlo todo perfecto antes de acercarse a una entidad financiera. Pero la realidad está cambiando. Hoy existen más alternativas pensadas para apoyar a las mujeres: créditos especializados, microfinanzas con procesos simples, fintech que evalúan ventas y potencial, acompañamiento empresarial, programas de fortalecimiento, herramientas como los reportes empresariales de Experian que ayudan a construir reputación financiera desde el primer día. Tanto si ya emprendiste como si estás empezando, la educación financiera te permite entender cómo usar el crédito a tu favor, no para endeudarte sin dirección, sino para crecer con estrategia. Mujeres en la industria Las oportunidades no están limitadas a oficios tradicionales. Las mujeres hoy participan en: tecnología y servicios digitales, gastronomía, comercio y moda, agroindustria y producción rural, turismo y hospitalidad, bienestar y salud, servicios profesionales. Si estás empezando, recuerda: no necesitas entrar al sector “perfecto”; necesitas encontrar el sector donde tu propuesta tenga sentido. Si ya estás emprendiendo, identificar tu industria te ayuda a: conocer a tus competidores, diferenciarte, crear alianzas, y proyectar crecimiento con más claridad. Liderazgo femenino El liderazgo femenino aporta una forma distinta de emprender: más colaborativa, más empática y orientada a la solución. Las mujeres suelen destacar por: escuchar antes de decidir, manejar recursos con visión de largo plazo, conectar con clientes de manera auténtica, adaptarse con rapidez, construir relaciones sólidas. Si estás emprendiendo, estos atributos son una fortaleza poderosa.Si estás pensando en emprender, ya tienes más habilidades de las que imaginas: tu experiencia de vida también es una herramienta empresarial. Desafíos financieros que enfrentan las mujeres emprendedoras Emprender es un camino retador, pero conocer los obstáculos te ayuda a prepararte mejor. 1. Empezar con poco capital Es común iniciar con recursos limitados. Pero una buena gestión del flujo de caja permite avanzar paso a paso. 2. Falta de educación financiera No saber de costos, precios o márgenes no te descalifica. Todo se aprende, y hoy hay más recursos gratuitos que nunca. 3. Informalidad inicial Muchas emprendedoras arrancan sin registro. Formalizar abre puertas a contratos, crédito y proveedores más sólidos. 4. Múltiples responsabilidades Trabajar, cuidar y emprender al mismo tiempo es difícil. Por eso es clave apoyarte en herramientas digitales y procesos eficientes. 5. Redes de apoyo pequeñas Tener mentoras, aliadas o amigas emprendedoras acelera el crecimiento. Hoy existen comunidades, grupos y espacios creados especialmente para mujeres. Con preparación, acompañamiento y acceso a información confiable, estos desafíos se vuelven manejables. Si estás en este punto y quieres construir una reputación financiera más sólida para tu negocio, puedes profundizar aquí:Cómo fortalecer el perfil de crédito de tu empresa para abrir más oportunidades -revísalo aquí. El futuro de las mujeres emprendedoras en el panorama financiero El futuro es emocionante. Vienen más oportunidades porque: la digitalización facilita iniciar con bajo costo, las plataformas financieras evalúan procesos y no solo documentos, hay más espacios de capacitación pensados para mujeres, la formalización es más sencilla con herramientas digitales, y las redes de emprendedoras están creciendo en todo el país. Tanto si ya emprendiste como si apenas lo estás pensando, el panorama financiero se está moviendo para darte más puertas abiertas. Emprender fue una buena decisión.Y si aún no empiezas, este es un gran momento para hacerlo: nunca hubo tantas herramientas, tanta información y tantas oportunidades al alcance de una mujer con una buena idea.

La inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios en una economía. Significa que el dinero pierde poder adquisitivo: lo que hoy compras con cierta cantidad, mañana podría costar más. Para una empresa, comprender la inflación no es un ejercicio teórico; es un elemento fundamental en la planeación financiera, la gestión de costos y la toma de decisiones. Su impacto se siente en la adquisición de materias primas, la reposición de inventarios, los gastos operativos y las proyecciones de crecimiento. En un entorno donde los precios se mueven constantemente, las pymes deben saber identificar cómo y por qué ocurre la inflación, qué tipos existen y cómo cada uno se refleja en su actividad diaria. Con esta base, es posible anticiparse a incrementos de costos, ajustar precios de forma responsable, renegociar con proveedores y reforzar la eficiencia interna. Para ampliar estas ideas y ver cómo se aplican en situaciones reales de las empresas, te invitamos a escuchar el séptimo capítulo de nuestro podcast creado por Experian, donde exploramos estos temas con ejemplos claros y prácticos. Reprodúcelo aquí. (colocar el enlace al capítulo 7) Tipos de inflación La inflación puede tener distintos orígenes y características. Entender sus tipos permite identificar qué está afectando los costos y cómo responder. La inflación por demanda surge cuando las personas consumen más de lo que la economía puede producir. Si la demanda supera la oferta, los precios aumentan. Esto puede beneficiar a empresas que pueden ajustar precios sin perder competitividad, aunque también exige cuidar la percepción del cliente. La inflación por costos aparece cuando aumentan los insumos necesarios para producir o vender: materias primas, transporte, energía o bienes importados. Cuando sube el dólar, por ejemplo, muchas empresas colombianas ven incrementos inmediatos en tecnología, equipos, repuestos o productos terminados. Este tipo de inflación obliga a revisar proveedores, renegociar precios o ajustar presentaciones. La inflación estructural está vinculada a factores como fallas en la distribución, insuficiencia de oferta o mercados poco eficientes. Esto impacta especialmente a empresas que dependen de cadenas logísticas extensas o de bienes difíciles de reemplazar. La inflación importada se presenta cuando los productos del exterior llegan más caros debido a variaciones globales o depreciación del tipo de cambio. Incluso negocios que no se consideran “importadores” terminan sintiendo su efecto si usan equipos, software o insumos internacionales. la inflación subyacente excluye productos altamente volátiles. Es clave para empresas que proyectan precios a mediano plazo porque muestra la tendencia real del comportamiento inflacionario sin el ruido temporal de alimentos o combustibles. Cada tipo de inflación afecta de manera distinta la operación, desde la rotación del inventario hasta la capacidad de ajustar precios, planear compras o evaluar nuevos proyectos. Causas de la inflación Identificar las causas permite saber si los incrementos son temporales, estructurales o externos. Entre las más importantes se encuentran: 1. Emisión monetaria excesiva Ocurre cuando la cantidad de dinero en circulación crece más rápido que la producción de bienes y servicios.Esto genera: Pérdida del valor del dinero, Más presión sobre los precios, Ciclos inflacionarios prolongados. 2. Aumentos en los costos de producción Son incrementos en: Materias primas, Insumos importados, Logística y transporte, Tarifas de energía y servicios. Las empresas lo sienten en costeo, reposición y estructura de precios. 3. Incremento en la demanda Cuando los consumidores compran más de lo que el mercado puede abastecer, los precios suben para equilibrar oferta y demanda. 4. Choques externos Ejemplos: Crisis internacionales, Conflictos geopolíticos, Fenómenos climáticos, Disrupciones en cadenas de suministro. Generan aumentos rápidos y difíciles de anticipar. 5. Expectativas inflacionarias Si el mercado espera inflación, proveedores y comercios ajustan precios antes de tiempo, generando un efecto en cadena. Efectos de la inflación Los efectos se ven en toda la economía, pero en las empresas se manifiestan en aspectos críticos de operación y planeación. Entre los más relevantes están: 1. Pérdida del poder adquisitivo La misma cantidad de dinero compra menos insumos y servicios. 2. Mayor presión sobre los márgenes Las empresas deben decidir entre: Subir precios, Reducir cantidades, Absorber parte del incremento, Ajustar procesos para mantener la rentabilidad. 3. Dificultad para proyectar costos Presupuestos, cotizaciones y análisis de rentabilidad se vuelven menos estables. 4. Incremento del costo laboral La inflación empuja ajustes salariales para compensar la pérdida de poder adquisitivo. 5. Tasas de interés más altas Los bancos suelen aumentar tasas para controlar la inflación, encareciendo créditos y proyectos financiados. 6. Tensiones en el flujo de caja Reponer inventarios exige más capital, lo que obliga a ajustar compras, rotación y ciclos de pago. Qué es la inflación en Colombia En Colombia, la inflación se mide a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el DANE. Este indicador observa cómo cambian los precios de una canasta de productos y servicios representativa del consumo nacional. En los últimos años, la inflación colombiana ha respondido a factores como: Devaluación del peso, Incrementos logísticos globales, Presión en precios de transporte y energía, Variaciones climáticas que afectan alimentos, Dependencia de importaciones para tecnología y maquinaria. Para una empresa, interpretar la inflación en Colombia significa identificar cuáles rubros de su operación coinciden con los grupos del IPC que más aumentan. Si un negocio depende de productos importados, por ejemplo, el impacto será mayor cuando la inflación se combine con una subida del dólar. Tasa de inflación La tasa de inflación indica el porcentaje de aumento de precios en un periodo específico, como un mes o un año. Es una métrica clave porque: Permite ajustar precios basados en datos, Orienta incrementos salariales, Ayuda a proyectar presupuestos, Informa decisiones sobre compras, inversión y expansión, Revela qué tan rápido se está desvalorizando el dinero. Cuando la tasa de inflación es alta, las empresas suelen: Revisar sus listas de precios con mayor frecuencia, Evaluar el impacto en sus márgenes, Negociar con proveedores tiempos o condiciones, Reforzar sus controles de gasto. Cómo se calcula la inflación El cálculo lo realiza el DANE mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC).Este índice evalúa el cambio promedio en los precios de una canasta de bienes y servicios representativa para los hogares colombianos. La fórmula es: Para las pymes, esta cifra es una referencia fundamental para planear incrementos de precios, negociar contratos o ajustar proyecciones de costos. Ejemplos de inflación en Colombia La inflación en Colombia no se manifiesta únicamente en cifras del DANE o en titulares. Se siente en decisiones cotidianas que las empresas deben tomar para adaptarse a cambios que no controlan. En la práctica, estos son algunos escenarios muy comunes que muestran cómo la inflación termina llegando a todo tipo de negocios: 1. Variaciones en insumos básicos Cuando el clima afecta las cosechas o hay retrasos en la producción agrícola, los precios de productos esenciales se mueven rápido.Esto obliga a negocios como panaderías, cafeterías o pequeños productores a revisar constantemente sus costos porque, de un mes a otro, la materia prima puede costar más sin previo aviso. 2. Servicios y transporte más costosos Los ajustes en combustibles y tarifas reguladas impactan toda la cadena de distribución.Las empresas que dependen de mensajería, envíos, logística o rutas comerciales sienten el golpe inmediatamente: cada despacho cuesta más, y el margen se reduce si no se ajustan precios. 3. Productos importados con variaciones inesperadas Cuando el dólar sube, los bienes importados se encarecen. En Colombia, esto afecta desde repuestos mecánicos hasta tintas, maquinarias, equipos de oficina y software.Una pyme que necesita renovar computadores, adquirir máquinas o comprar insumos del exterior debe prepararse para facturas más altas y plazos más ajustados. 4. Materiales para construcción o adecuación En momentos de alta demanda o cambios en la oferta, insumos como acero, cemento o elementos de remodelación suben de precio.Negocios que dependen de adecuaciones físicas —locales, vitrinas, puntos de venta, cocinas industriales— pueden ver cómo un proyecto inicial cambia de presupuesto en cuestión de semanas. 5. Tecnología con ajustes constantes Muchos negocios trabajan con equipos cotizados en dólares: celulares corporativos, computadores, impresoras, apps, licencias.Cuando la inflación viene acompañada de devaluación, los costos de actualización tecnológica aumentan, lo que obliga a posponer compras o a buscar alternativas más económicas. Cómo se reflejan estos cambios en las pymes Las empresas pequeñas y medianas sienten la inflación de forma muy directa. Algunos ejemplos frecuentes: Una panadería descubre que su harina, mantequilla y azúcar aumentaron al mismo tiempo, obligándola a revisar precios o a ajustar su menú. Un restaurante debe rediseñar porciones, cambiar proveedores o replantear promociones porque los costos de proteína y aceite se disparan. Una papelería enfrenta alzas en tecnología, cuadernos importados y tintas, lo que presiona sus márgenes justo antes de temporadas escolares. Una tienda de ropa paga más por fletes y confección, lo que reduce el margen de ganancia por prenda si no ajusta su estrategia de precios. Al final, la inflación llega de distintas maneras, pero siempre exige que las pymes actúen con más análisis, más anticipación y más control sobre sus costos. Consecuencias de la inflación La inflación no es solo una cifra macroeconómica: es un fenómeno que obliga a las empresas a reorganizar su forma de operar. Sus consecuencias se sienten en áreas clave del negocio y pueden alterar desde el flujo de caja hasta la relación con los clientes. 1. Inventarios más costosos Reponer productos cuesta más cada mes. Esto exige: mayor capital disponible, compras más inteligentes, menor margen de error en la rotación. Una mala compra o un inventario lento puede representar pérdidas más rápidas. 2. Menor liquidez Cuando todo sube, el dinero alcanza para menos. Las empresas necesitan: ciclos de venta más eficientes, mejores acuerdos de pago con proveedores, mayor disciplina en costos. Una inflación alta obliga a que cada peso se administre con precisión quirúrgica. 3. Ajustes constantes en precios Mantener los mismos precios mientras los costos suben es insostenible. Los negocios deben: actualizar listas de precios con más frecuencia, comunicar los cambios con claridad, cuidar la percepción de valor del cliente. No ajustar precios significa perder margen; hacerlo sin estrategia significa perder ventas. 4. Márgenes más estrechos Muchos insumos suben más rápido de lo que una pyme puede trasladar al precio final. Eso afecta la rentabilidad y exige revisar productos que realmente están siendo viables. 5. Congelamiento o aplazamiento de proyectos Cuando la inflación sube, también suelen subir las tasas de interés. Esto hace que: remodelaciones, expansiones, compras de equipo, nuevas líneas de negocio se vuelvan más difíciles de financiar. 6. Cambios en el comportamiento del consumidor Un entorno inflacionario cambia lo que la gente compra: productos más económicos, porciones más pequeñas, sustitutos más baratos, menor frecuencia de compra. Esto obliga a las empresas a adaptar su oferta, sus promociones y sus estrategias de retención. Para continuar fortaleciendo la gestión financiera de tu empresa y entender cómo anticiparte a los efectos de la inflación, puedes profundizar en estos temas clave: Cómo manejar el flujo de efectivo en épocas de presión de costos, aquí. Qué métricas financieras te ayudan a tomar mejores decisiones, aquí. Qué indicadores son esenciales para evaluar la salud de tu negocio, aquí. Estos recursos complementan lo visto en este artículo y te permiten construir una operación más resistente frente a cambios económicos. Preguntas frecuentes: 1. ¿Cuáles son los 4 tipos de inflación? Los tipos más comunes son: inflación por demanda, inflación por costos, inflación estructural, inflación importada. 2. ¿Qué causa que suba la inflación? La inflación sube cuando la producción no alcanza para cubrir la demanda, cuando se incrementan los costos de producción o cuando eventos externos generan escasez o encarecimiento de bienes. 3. ¿Qué se hace para bajar la inflación? Los países suelen subir tasas de interés, controlar el gasto, ajustar políticas monetarias y fortalecer la oferta de bienes. A nivel empresarial, se buscan eficiencias y optimización de costos. 4. ¿Qué impulsa la inflación? La impulsan factores como la devaluación, aumentos en materias primas, desbalances entre oferta y demanda, y cambios regulatorios que elevan los costos. 5. ¿Quién controla la inflación en Colombia? El Banco de la República es el encargado de mantener la inflación bajo control mediante políticas monetarias como el manejo de tasas de interés.

Convertir una buena idea en resultados medibles no ocurre por casualidad. Requiere un proyecto empresarial con objetivos claros, responsables, presupuesto, riesgos mapeados y criterios de éxito verificables. Un proyecto bien diseñado te permite pasar del “debería funcionar” al “funcionó y dejó valor”, porque ordena la ejecución, acelera el aprendizaje y reduce el costo de los errores. Este artículo reúne una guía práctica para que estructures, evalúes y ejecutes tu proyecto con disciplina. Verás etapas, pasos y métodos de factibilidad que aplican tanto a PYMES como a compañías en expansión. Además, al final encontrarás respuestas a preguntas frecuentes para usar como checklist rápido con tu equipo. Qué es un proyecto empresarial Un proyecto empresarial es un esfuerzo temporal, con principio y fin definidos, que busca crear o mejorar una capacidad del negocio: abrir un canal de venta, lanzar un producto, implementar un software, expandirse a otra ciudad, certificar un proceso, entre muchos otros. Se diferencia de la operación porque persigue un resultado único (no repetitivo) y porque su éxito se mide con entregables concretos en plazos pactados. Su “columna vertebral” incluye al menos: Objetivo (qué vas a lograr y por qué importa). Alcance (límite de lo que sí y lo que no incluye). Cronograma (hitos y fechas). Presupuesto (recursos, costos e inversiones). Riesgos (qué podría salir mal y cómo mitigarlo). Indicadores (ventas, margen, satisfacción, plazos, ROI). La calidad del diseño depende, en gran medida, de que el proyecto encaje con tu modelo de negocio (segmentos, propuesta de valor, canales, costos e ingresos). Si necesitas reforzar esa base, revisa este recurso sobre modelo de negocio: qué es, tipos y cómo hacerlo crecer. Etapas del proyecto empresarial Aunque cada empresa adapta su metodología, una secuencia madura suele recorrer estas siete etapas. No son compartimentos estancos: a veces vuelves a una fase previa para ajustar supuestos y reducir riesgo. 1) Descubrimiento y diagnóstico Identificas la oportunidad o el problema (pérdidas por quiebres de inventario, demanda insatisfecha, costos altos, baja conversión). Levantas datos internos y externos, entrevistas con clientes y revisas restricciones (legales, técnicas, presupuestales). 2) Diseño de la solución Aterrizas la propuesta: qué cambiarás, para quién, con qué alcance y qué impacto esperas en ventas, costos o experiencia. Aquí se definen criterios de éxito y un primer estimado de recursos. 3) Validación temprana Antes de invertir en grande, pruebas en pequeño: prototipos, pilotos, pruebas A/B, simulaciones de proceso. Buscas señales de que la solución resuelve el problema con la calidad y el costo previstos. 4) Planificación Construyes el plan detallado: wbs (trabajo desglosado), cronograma con dependencias, presupuesto por partida, compras, capacidades requeridas, matriz de riesgos, plan de comunicaciones, gobierno del proyecto (comité, responsables, cadencia). 5) Ejecución Pones manos a la obra con sprints o fases. Monitoreas avance real vs. plan, controlas cambios y cuidas la ruta crítica. La gobernanza es clave: decisiones oportunas evitan cuellos de botella. 6) Transición a operación Migras entregables a los equipos operativos con manuales, capacitaciones, indicadores y responsables. Si es un despliegue tecnológico, incluye estabilización y soporte inicial. 7) Cierre y lecciones aprendidas Verificas entregables, comparas resultados con objetivos y documentas lo aprendido para el próximo proyecto. Ese aprendizaje es un activo que mejora la tasa de éxito futura. Para sostener estas etapas, te ayudará contar con un sistema de gestión que unifique procesos, roles y métricas. Aquí tienes fundamentos y herramientas en gestión empresarial: conceptos, estrategias y herramientas clave. Pasos para la elaboración de un proyecto empresarial Piensa en estos pasos como un guion que convierte la idea en un plan ejecutable: 1) Define el objetivo con métrica y fecha “Reducir 20% quiebres de stock en la línea A en 6 meses” es mejor que “mejorar inventario”. Un buen objetivo es específico, medible, alcanzable, relevante y con tiempo. 2) Delimita el alcance Qué procesos, áreas, canales o ubicaciones abarca; qué queda fuera. Evitas desbordes y costos ocultos. 3) Mapea a los grupos de interés Clientes, usuarios internos, proveedores, aliados, regulador. ¿Quién gana, quién podría resistirse, quién decide y quién ejecuta? 4) Arma el caso de negocio Beneficios esperados (ventas, ahorros, riesgos evitados), inversiones, costos recurrentes, plazos de recuperación y supuestos críticos. Incluye escenarios (base, conservador, optimista). 5) Diseña el plan de trabajo Entregables por fase, responsables, dependencias y criterios de aceptación. Calendariza las “rutas críticas” que, si se retrasan, detienen todo. 6) Presupuesta con detalle Licencias, equipos, servicios, horas-hombre, capacitación, logística y contingencias. Asigna reservas para imprevistos según el nivel de incertidumbre (5 -15%). 7) Gestiona riesgos desde el día 0 Identifica riesgos por probabilidad e impacto; define acciones de prevención (antes), de mitigación (durante) y de contingencia (si ocurren). Nómbrales un dueño. 8) Define indicadores y reportes Qué medirás (adopción, ahorro, ventas, NPS, tiempo de ciclo), cómo y con qué frecuencia. Un tablero simple, bien actualizado, vale más que 20 reportes tardíos. 9) Prepara la transición Manual de operación, roles, soporte, contratos de servicio (SLA), métricas post-implementación y plan de mantenimiento. Este “paso a paso” funciona mejor si está anclado a tu rumbo de mediano plazo. Si todavía no tienes ese ancla, te servirá esta guía de planeación estratégica para PYMES para alinear metas, prioridades y presupuestos. Guía para hacer un proyecto empresarial Aquí tienes una plantilla para estructurar el documento que presentarás a socios, área financiera o entidad de crédito: 1) Resumen ejecutivo (1 página) Problema/oportunidad, solución propuesta, impacto esperado (ventas/ahorros), inversión, plazos, riesgos críticos y retorno estimado. 2) Contexto y oportunidad Datos del mercado, comportamiento de clientes, tendencias, benchmark, regulaciones. Evidencia que el problema vale la pena resolver. 3) Propuesta y alcance Funcionalidades o cambios, a quién impactan, límites y supuestos. Claridad aquí evita expectativas infladas. 4) Encaje con el modelo de negocio Qué segmento atiende, cómo mejora la propuesta de valor y qué cambia en la ecuación de costos/ingresos. 5) Plan comercial y de adopción Canales, comunicación, pricing, entrenamiento, incentivos. La adopción no ocurre sola: diseña el “go-to-market” interno y externo. 6) Plan operativo y tecnológico Procesos, estándares, integraciones, ciberseguridad, continuidad del negocio. Incluye responsables y proveedores. 7) Plan financiero Presupuesto de inversión y gastos, proyección de flujo de caja por etapas, sensibilidad ante variaciones de precio, volumen o cambio. Para construir y defender estos números, apóyate en análisis financiero: herramienta clave para impulsar tu empresa. 8) Riesgos y mitigaciones Mapa de riesgos con dueños, umbrales de alerta y protocolo de decisión. 9) Cronograma y gobierno Hitos, comité, cadencia de seguimiento, gatillos para replanificar o frenar. 10) Indicadores de éxito (y de alerta temprana) No solo el resultado final; mide señales intermedias que te digan si vas bien a tiempo de corregir. Factibilidad de un proyecto empresarial La factibilidad es el veredicto sobre si el proyecto se puede y conviene ejecutar dadas tus capacidades, restricciones y contexto. Evalúa cinco ángulos: 1) Factibilidad de mercado (deseabilidad) ¿Existe demanda suficiente? ¿Cuál es la disposición a pagar? ¿Qué tanto cambia el comportamiento del cliente? ¿Hay sustitutos más simples/baratos? 2) Factibilidad técnica (factibilidad) ¿Tienes la tecnología, el talento y los procesos para construir y operar la solución? ¿Qué integraciones y estándares exige? ¿Qué tan complejo es el mantenimiento? 3) Factibilidad operativa ¿Tu organización puede absorber el cambio? ¿Las áreas clave están disponibles y alineadas? ¿Qué formación y cambios de rol requiere? 4) Factibilidad legal y de cumplimiento Normas sectoriales, protección de datos, licencias, certificaciones, permisos. Un check legal temprano evita frenos costosos más adelante. 5) Factibilidad financiera (viabilidad) ¿El retorno supera el costo de capital? ¿Hay caja para la inversión y para la rampa de adopción? ¿Qué pasa si ventas demoran o costos suben? Trabaja con escenarios y planes de contingencia. Tres filtros útiles para decidir: Deseable (cliente lo quiere), Viable (financieramente sostiene el negocio), Factible (puedes construirlo y operarlo con calidad). Si alguno falla, ajusta alcance, secuencia o timing. A veces el proyecto sí conviene, pero necesita otra ronda de validación o una implementación por fases. Financiación del proyecto empresarial La fuente de financiación debe calzar con el uso del dinero (plazo, riesgo, retorno). Estas son alternativas comunes y cuándo suelen encajar: Reinversión y bootstrapping Adecuado para validaciones tempranas, mejoras de productividad y proyectos bajo riesgo. Preserva control y disciplina, pero puede limitar la velocidad. Crédito con proveedores Negociar plazos, consignación o compras escalonadas. Útil para inventario, materiales y equipos con soporte del mismo proveedor. Factoring y confirming Convierte cuentas por cobrar en liquidez (factoring) o ordena pagos a proveedores (confirming). Interesantes cuando tu cuello de botella es capital de trabajo. Líneas de crédito bancarias Para capital de trabajo y rampas de ejecución. Verifica tasas, comisiones, garantías y covenants. Evita descalces: no financies largo con corto, ni corto con largo. Leasing/arrendamiento Bueno para equipos: alinea pagos con uso y preserva caja. Compara costo total vs. compra. Capital semilla/ángeles/VC Para innovaciones con alto potencial y riesgo. Acelera, pero implica dilución y gobierno más exigente. Exige una narrativa de crecimiento respaldada por datos y pruebas de tracción. Crowdfunding y preventas Valida demanda y financia producción inicial. Ideal para productos B2C con comunidad activa. Subsidios y convocatorias Alivian inversión inicial; requieren tiempo y cumplimiento estricto de entregables. Regla de oro: al elegir fuente, cuida el costo, las condiciones (garantías, reportes, covenants) y el calce con los flujos del proyecto. Una financiación inadecuada puede convertir un buen proyecto en un problema de caja. Preguntas frecuentes ¿Cómo se elabora un proyecto empresarial? Empieza con un objetivo claro y un alcance delimitado. Construye un caso de negocio con beneficios, costos, inversión y riesgos. Diseña el plan de trabajo (entregables, responsables, cronograma), el presupuesto detallado (con reservas), la matriz de riesgos, el plan de adopción (entrenamiento y comunicación) y los indicadores que medirás. Valida supuestos con un piloto, ajusta y pasa a ejecución con una gobernanza que permita decisiones rápidas. Ancla todo a tu marco de planeación estratégica para priorizar y asignar recursos. ¿Cuáles son los 4 tipos de proyectos? Una clasificación práctica: Crecimiento (abrir mercado, nuevos canales, lanzar productos). Eficiencia (automatización, reducción de costos, reingeniería). Cumplimiento (normas, certificaciones, seguridad y continuidad). Transformación (cambios de modelo operativo o tecnológico de alto impacto). Un mismo proyecto puede mezclar elementos, pero define cuál domina para elegir métricas y riesgos a monitorear. ¿Qué es un proyecto de empresa? Es un esfuerzo temporal y focalizado para lograr un resultado específico que cambia positivamente la capacidad del negocio (más ventas, mejor servicio, menor costo, menor riesgo). Tiene inicio y fin, presupuesto, equipo, riesgos e indicadores de éxito. Se diferencia de la operación porque no es rutinario: busca un entregable único que luego se incorpora a la operación. ¿Qué es un proyecto y 3 ejemplos? Un proyecto es un conjunto de actividades coordinadas para alcanzar un resultado único bajo restricciones de tiempo, costo y calidad. Ejemplo 1: Implementar un sistema de gestión de inventarios para reducir quiebres un 20% en 6 meses. Ejemplo 2: Abrir un punto de venta en Medellín con meta de ventas de $300 millones/mes a los 9 meses. Ejemplo 3: Certificar ISO 9001 en 10 meses para mejorar la tasa de cierre con clientes B2B regulados. Para seguir profundizando Fortalece tu lectura de números con análisis financiero: herramienta clave para impulsar tu empresa. Alinea el proyecto con metas y presupuesto usando planeación estratégica para PYMES. Estructura procesos, roles y tableros con gestión empresarial: conceptos, estrategias y herramientas clave. Idea para empezar hoy: escribe en una página el objetivo, el alcance, tres supuestos críticos, cinco riesgos con dueños y tres métricas para vigilar cada semana. Luego agenda una validación en pequeño con clientes reales. Ese primer paso, humilde pero disciplinado, es la diferencia entre una idea más y un proyecto que deja valor.
Conclusión
eKYC no es solo una herramienta para verificar identidades. Es una solución integral que optimiza el onboarding, fortalece la seguridad, mejora la experiencia del cliente y garantiza el cumplimiento.
Implementarlo correctamente permite a las organizaciones ser más ágiles, escalables y confiables desde el primer contacto con sus clientes. En un mercado cada vez más digital, el valor de una vinculación rápida y segura es incuestionable. Y eKYC es el camino para lograrlo.


